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Quizá muchos no lo saben, pero si hay un mal cálculo podríamos estar a un paso de una terrible guerra y una crisis mundial de energía, que dicho sea de paso, a México le podría beneficiar económicamente. Hace todavía unos meses decíamos el Grupo 5+1, ahora parece que hay que decir, el G5 menos 1, Reino Unido, Rusia, Francia, China y Alemania menos Estados Unidos.

Esas seis potencias del mundo en 2015 firmaron el acuerdo nuclear con Irán, para frenar la supuesta intención iraní de construir una bomba atómica. En mayo pasado, la rabieta del presidente Donald Trump, sacó a Estados Unidos del acuerdo (porque acusa a Irán de estar construyendo misiles con intención de usarlos en un futuro como nucleares, y además de apoyar el terrorismo en la región). Hace unos días en Viena, se reunieron las mismas potencias pero ya sin Estados Unidos, no hay suma, sino resta. La reunión fue de gran importancia, porque el tiempo se agota, la paciencia se acaba y la tensión sube para salvar el moribundo acuerdo nuclear.

Estados Unidos amenazó con asfixiar a Irán con terribles sanciones económicas jamás antes vistas, y con no dejarlo vender ni una gota de petróleo. Irán no se quedó de brazos cruzados y contesta que si no puede vender su petróleo entonces no dejará que nadie de la región lo haga, es decir, cerraría el estrecho de Ormuz (sur del país persa), que une el Golfo Pérsico con las aguas internacionales. ¿Sabe usted lo que esto significa? Por ahí cruza un tercio del petróleo del mundo, que se comercia por mar (ya que no solo es Irán, por ahí salen miles de barcos petroleros de Arabia Saudita, Kuwait, Irak, los países ricos de crudo del Golfo, son 17 millones de barriles de petróleo todos los días) y además también sale un tercio del gas licuado del planeta, debido a Catar. Cerrar Ormuz, con barcos de guerra, bombas, minas explosivas significa que se dispararían los precios del petróleo en todo el mundo, lo que ocasionaría una crisis energética y económica global sin precedentes y sobre todo, militar. Y no son bravuconadas al estilo Trump, no, de hecho el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, que es el órgano militar de élite que cuida a la nación iraní, se reporta listo para cumplir la orden presidencial de cerrar el estrecho de Ormuz.

La Armada de Estados Unidos inmediatamente entró en alerta, contestando que utilizaría toda su fuerza militar para que jamás se cierre el geoestratégico estrecho. Ambos cuerpos están en alerta, pero en realidad el balón está en la cancha de Europa quien debe resolver esta ecuación.

Irán espera que Europa no sea Trump, y cumpla el acuerdo nuclear pactado en 2015 ante el mundo, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la ley internacional, y compense la rabieta trumpista de sacar del acuerdo a Estados Unidos y de quererle reimponer sanciones a Irán. Si Europa es capaz de no doblegarse ante Washington, entonces la paz y la estabilidad continuará en el mundo, pero si no, la tormenta puede tornarse negra y violenta.

BAJADA

La reunión de hace unos días en Viena, solo arrojó un documento que leyó la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Federica Mogherini, que dice que se comprometen, o sea, palabras. Porque lo que se espera es que las empresas europeas no saquen de Irán sus inversiones por temor a las sanciones de Trump; ya lo hizo la gigantesca petrolera francesa Total, que salió huyendo, y las autoridades europeas no pudieron hacer nada. Crucemos los dedos para que haya paz. Seguramente, alguien negociará, de lo contrario habrá guerra.

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