The Blast dio a conocer que Michael Jackson había sido castrado “químicamente” en la niñez por su padre, Joe. Esto, de acuerdo con declaraciones de Conrad Murray, el último médico que trató al cantante y que actualmente reside en la cárcel por el “homicidio involuntario” del llamado Rey del Pop.

Murray acusó a Joe Jackson de castrar vía química a Michael “para retrasar la pubertad del Rey del Pop y conservar el tono de voz agudo que lo caracterizaba”.

Previamente, en 2016, el médico escribió en This Is It! The Secret Lives of Dr. Conrad Murray and Michael Jackson(su biografía), que su cliente había sido inyectado con hormonas para “evitar que su voz se hiciera más grave”, según Excélsior.

“Joe Jackson fue uno de los peores padres en la historia. La crueldad que experimentó Michael por parte de su padre, el hecho de que le castrara químicamente para mantener su tono de voz, es indescriptible”, señaló en un video.

El padre del cantante, quien falleció a finales del mes pasado, fue conocido por la industria musical como alguien que castigaba y amenazaba tanto a Michael como a sus hermanos cuando formaban parte de The Jackson 5 y posteriormente The Jacksons.

Es durante este periodo cuando pueden percibirse las altas tonalidades de voz a las que Michael llegaba en sus canciones, según declaraciones que productores cercanos a la familia hicieron en el documental Michael Jackson, Life of And Icon.

A pesar de la controversia, Prince Jackson, hijo de Michael, negó las acusaciones del médico y defendió a su abuelo. A través de un video en Instagram expresó que Joe siempre fue bueno con sus hijos.

¿Qué es la castración química?

A pesar de que la palabra castración se refiere al despojo de los órganos genitales, la castración química nada tiene que ver con algún tratamiento físico. De acuerdo con un artículo de la revista Muy Interesante, el método químico “consiste en la administración de medicamentos antiandrogénicos que anulan las funciones de las hormonas masculinas y, por tanto, también la conducta sexual del hombre”.

Específicamente, la castración química “frena la producción de testosterona, hormona sexual que está distribuida en un 90 % en los testículos y el 10 % restante en las glándulas suprarrenales, mediante medicamentos inhibidores”, según El Universal.

De acuerdo con el diario mexicano, en 1966 el sexólogo John Money fue el primer estadounidense en aplicar la castración química al recetar “acetato de medroxiprogesterona como tratamiento para los pacientes con impulsos pedófilos”.

En 1996, California se convirtió en el primer estado en aprobar la castración química como “requisito obligatorio” para que pederastas pudieran tener acceso a la libertad condicional y en la actualidad, nueve los estados esta medida en casos de abusos sexuales graves a menores: Florida, Georgia, Iowa, Louisiana, Montaba, Oregón, Texas y Wisconsin.

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