En el encuentro que tuvieron miembros de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) con los aspirantes al gobierno capitalino, Arriola llegó arropado por su equipo de campaña y saludó de mano a gran parte del auditorio.

Cuando en su discurso el priista –exdirector general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y extitular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris)– tocó el tema de la corrupción en los trámites, un industrial de nombre José González Madrigal le gritó desde su asiento: “Usted fue corrupto en Cofepris… usted no es un hombre honesto”

Arriola no le tomó importancia y sólo contestó: “Hable usted lo que quiera”, pero tuvo que interrumpir su discurso cuando otro empresario le reclamó a su similar: “¡Respeta, pendejo!”.

Inmediatamente aquel se levantó del lugar que ocupaba y fue escoltado hasta la salida por gente de seguridad del mismo organismo y del equipo de Arriola.

En entrevista con esta agencia, González Madrigal señaló que su molestia es porque Mikel Arriola dejó a la Cofepris “como una cueva de bandidos, por eso protesto y le doy la espalda a un bandido como ese. El cínico habla de combate a la corrupción”.

Abundó: “Ninguno de los presentes le dice algo. Aquí venimos a chuparnos las heridas porque no nos dieron un permiso o porque sabemos que el seguro es corrupto, pero cuando el funcionario está enfrente de nosotros, le aplaudimos, bajamos la cara: sí señor, ¿qué quiere? Y termino diciendo lo de un maestro: con un país como éste, ¿qué país puede prosperar”?

En entrevista, luego de su presentación ante la Canacintra, Arriola minimizó el hecho y las consignas en su contra, tal como sucedió en la Universidad Iberoamericana, hace una semana, de donde fue echado.

“Estamos en un proceso electoral donde hay mucho radicalismo y hay gente que no quiere escuchar. Yo soy el único candidato de los tres punteros que no tiene ningún compromiso en lo patrimonial, y la corrupción podrá ser de otras personas, yo ya lo dije, yo no soy (Javier) Duarte, ni (Roberto) Borge. Yo soy un ciudadano que entró a una candidatura como simpatizante, por un partido que cambió, cambió el PRI”, soltó.

De ganar la elección, el priista prometió a los empresarios la construcción de 100 kilómetros de infraestructura del metro financiados mediante la “bursatilización”, mientras que los trenes se conseguirían a través de concesiones, dijo. Y aprovechó también para criticar la nula inversión de los gobiernos de Miguel Mancera y Andrés Manuel López Obrador en el Sistema de Transporte Colectivo Metro.

Aseguró que, en los últimos años, en la Ciudad de México ha habido un deterioro y quiebra de los servicios públicos, la seguridad, la movilidad, la transparencia y la economía.

Asimismo, se comprometió a revisar las funciones del Instituto de Verificación Administrativa (Invea), prometió dar tarjetas para transporte gratuito a todos los jóvenes que estudien, financiar gastos de titulación y hasta créditos para que consigan su primera vivienda.

El abanderado priista no dejó pasar la oportunidad de presumir que ya está en segundo lugar, a ocho puntos porcentuales de Claudia Sheinbaum, candidata de la coalición Juntos Haremos Historia, por lo que llamó al voto útil para que “Morena no gane la Ciudad de México y no continuemos sufriendo”.

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