OCURRENCIAS.- Las propuestas en materia de educación de los tres principales contendientes por la Presidencia de la República fueron reprobadas por especialistas de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma Metropolitana (UAM) en la mesa redonda “De las promesas a lo factible. Plataformas educativas en el proceso electoral 2018”.

Concluyeron que carecen de conocimiento, son una especie de ocurrencias, están vacías, no cuentan con formulaciones acabadas y tienen en común sus pobres planteamientos, son prácticamente lo mismo que presentaron hace seis años los entonces candidatos, tienen como base los acuerdos del Sindicato de Trabajadores de la Educación, son vagas, generales, superficiales e inútiles, además de retóricas y pobres como proyectos, y tienen una marcada tendencia a la continuidad, están ausentes las estrategias y estructuras que se necesitarían para hablar, al menos teóricamente, de una política en la materia,  adolecen de una relación entre la investigación educativa, diseño, implementación y evaluación.

A este diagnóstico el rector de la UNAM, Enrique Graue sumó dos datos: en el país hay más de 30 millones de mexicanos en condiciones de rezago educativo, de los que casi cinco millones son analfabetos, y entre jóvenes de 15 a 29 años casi siete millones no estudian ni trabajan. La causa: que el financiamiento está muy por debajo de lo que se necesita para aumentar no en 100 mil, como ocurre actualmente, sino en casi 500 mil alumnos por año la matrícula, con lo que se cubriría apenas 40% de la demanda.

En México el presupuesto para la educación superior es de 1.4% del Producto Interno Bruto contra 2.7% de Canadá, se canalizan ocho mil 600 dólares anuales por alumno y el promedio de los países de la Organización para la Cooperación  y el Desarrollo Económico es de 17 mil, y ocho universidades públicas están en quiebra. Para superar esta situación es necesario exigir mayor financiamiento que genere condiciones dignas de retiro, certeza presupuestal, proyecciones de largo aliento y permita mejorar la calidad de la educación. Aunque la obligación de proveer los recursos en forma suficiente y oportuna es del Estado, Graue lamentó que este tema que debiera ser importante en la contienda electoral por la Presidencia, no ha sido abordado con rigor desde las distintas plataformas políticas de las coaliciones de partidos y los candidatos.

DUDA.- ¿Por qué la autoridad electoral, el INE, es tan tolerante con Jaime Rodríguez? ¿Por qué si como candidato está obligado a respetar a la institución y a los consejeros como autoridades, y a ceñirse a la ley respectiva, se le permite ser tan bronco?  ¿Por qué en lugar de que el INE lo denuncie en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales de la Procuraduría General de la República por violar la ley, es el candidato quien actúa contra la autoridad? ¿Por qué si hay faltas graves -además de falsear miles de firmas para ser candidato-, allegarse recursos económicos de manera ilícita para obtener ese apoyo ciudadano, no se cancela su registro? Será porque implica un costo político. Porque se pondría en peligro la elección. O, porque es mejor evitar que se ponga más bronco.

AVANCE.- Hace una década había una matrícula de tres millones 830 mil alumnos en bachillerato y hoy asciende a más de cinco millones, mientras que en la educación superior ha pasado de dos millones 600 mil alumnos a tres millones 700 mil, como resultado del esfuerzo que han hecho todas las instituciones, pese a las limitaciones presupuestales. La UNAM hace cinco décadas atendía a 96 mil estudiantes, hoy son más de 350 mil.

El resultado global en los últimos 10 años es un incremento del 43 por ciento en la matrícula en educación superior. La meta para los siguientes años es que la cobertura en el bachillerato alcance el 80 por ciento a nivel nacional, que de lograrse generará mayores presiones sobre las instituciones de educación superior e intensificará la necesidad de abrir más espacios para quienes aspiren a una instrucción de calidad en ese nivel.

APORTACIÓN.- Por si los aspirantes a la presidencia, a las nueve gubernaturas, incluida la Ciudad de México, y a las alcaldías de 30 estados del país no tienen idea de cómo atender el problema de la escasez de agua y del diseño de estrategias efectivas, especialistas en sustentabilidad, ecología e ingeniería ambiental de la UNAM y la UAM, elaboraron un documento dirigido a ellos, resultado del encuentro “Hacia un manejo sostenible del agua. Diagnóstico y propuestas de política pública desde la UNAM”.

En él precisan que es necesario eliminar la mentalidad extractivista, avanzar en el tratamiento de aguas, recuperar sus ciclos, almacenar la lluvia en presas o pequeños lagos y abrir la información sobre el estado en que se encuentran los mantos freáticos. Advierten que en materia de agua vivimos en un paradigma insustentable, en tanto que millones de personas no tienen acceso de manera regular.

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