Por: Allie Ann

En febrero de 2107, se anunció el descubrimiento de un sistema de siete planetas en órbita alrededor de la estrella TRAPPIST-1. Desde entonces, esta estrella enana nos ha brindado grandes sorpresas. Incluso se ha llegado a pensar que este sistema solar a 39 años luz de la Tierra podría ser el nuevo hogar en el universo que el ser humano busca.

¿Podría TRAPPIST-1 albergar vida?

Lamentablemente, no basta con que un planeta esté en zona de habitabilidad para que resulte habitable. Uno de los factores más importantes con los que debe contar es con la existencia de agua. Varios de los exoplanetas de TRAPPIST-1 cumplen ese requisito, aunque recientes estudios apuntan a que podrían tener tanta agua que los haría inhabitables, porque el exceso de este líquido hace imposible la formación de una atmósfera apta para albergar vida.

La Universidad de Columbia ha anunciado que su equipo de investigadores del Cool Worlds Laboratory determinó que uno de los planetas de TRAPPIST-1, en específico el TRAPPIST-1e, tiene un gran núcleo de hierro. Un hallazgo que podría tener implicaciones para la habitabilidad de este planeta.

Otro de los factores necesarios para considerar vida depende de que los planetas contengan una magnetosfera; región alrededor de un planeta que desvía la mayor parte del viento solar formando un escudo protector contra la radiación de su estrella. Para ello necesita tener un núcleo denso.

El investigador a cargo del proyecto es el astrónomo David Kipping, quién explicó en el sitio científico arXiv que después de analizar TRAPPIST-1e, hallaron que su núcleo comprende al menos el 50% del planeta por radio, y como máximo, el 78%.

Esto es lo que más me emociona sobre TRAPPIST-1e. Este planeta es un poco más pequeño que la Tierra, se encuentra justo en la zona habitable y ahora sabemos que tiene un gran núcleo de hierro como nuestro planeta.

Este hallazgo podría significar que, de todos los planetas de este sistema, este es el más parecido a la Tierra y es probable que tenga una magnetosfera protectora. En el futuro, Kipping y su equipo esperan realizar estudios de Proxima b (expoplaneta) para determinar si tiene atmósfera.

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