Por: Michel Rosengaus

Se aproxima de nuevo el inicio de la temporada de ciclones tropicales para México. Esto ocurre, nominalmente, el 15 de mayo para los sistemas del Pacífico Nororiental y hasta el 1o de junio para los sistemas del Atlántico Norte (incluyendo el Caribe y el Golfo de México). En ambos casos la temporada perdura hasta el 30 de noviembre. Por cierto, los huracanes son los ciclones tropicales ya maduros en su evolución, los que alcanzan velocidades de viento máximo sostenido superiores a 118 km/h. En sus etapas más débiles se les denomina depresiones tropicales, cuando la circulación cerrada apenas se ha manifestado, y las tormentas tropicales, que presentan vientos de entre 65 y 118 km/h. Típicamente en el Pacífico Nororiental se presentan unos 15 ciclones tropicales por temporada, mientras que en el Atlántico Norte el número es más cercano a 10. De hecho una isla mexicana, la Isla Socorro, dentro del archipiélago de las Revillagigedo, unos 400 km al Sur de Los Cabos, BCS y unos 400 km al Oeste de Puerto Vallarta, Jalisco, se encuentra apenas al Norte de uno de los sitios con mayor actividad ciclónica en todo el mundo. En dicha isla, donde viven unos 70 Infantes de Marina, casi se pueden asegurar afectaciones por ciclón tropical unas cinco veces por temporada. México es uno de los países del mundo con mayores afectaciones por ciclones tropicales, por lo que es importante mantenernos alertas a la ocurrencia de los mismos en los próximos meses. Más aun, del orden de 60 millones de mexicanos están sujetos a potenciales condiciones peligrosas generadas a la entrada de ciclones tropicales, aproximadamente del mismo orden que toda la población del Caribe y Centroamérica combinada (que también está sujeta a estos efectos).

Los habitantes del Valle de México, erróneamente, identificamos a los ciclones tropicales como días con densos nublados y llovizna continua, ésto por encontrarnos relativamente alejados de las costas y protegidos de sus efectos por altas cadenas montañosas. La realidad es que los ciclones tropicales sujetan a las numerosas poblaciones costeras e inclusive a todas las que se asientan en las vertientes marítimas de las sierras a condiciones de mucho peligro, incluyendo vientos muy fuertes, oleaje, inundación de aguas marinas (marea de tormenta) y lluvias torrenciales, éstas últimas productoras de las consecuentes inundaciones, descargas eléctricas, deslizamientos de tierra y, en ocasiones, hasta tornados. Dado que estos cuatro efectos destructivos se manifiestan todos simultáneamente sobre la franja costera, es esta zona del territorio nacional la que más peligro presenta. Pero los efectos de vientos intensos y lluvias torrenciales muestran una gran penetración tierra adentro. Sobre zonas con relieve orográfico plano, como la Península de Yucatán, los ciclones tropicales pueden inclusive cruzar de lado (Caribe) a lado (Golfo de México) sin disiparse. Y es importante no despreciar a los miembros más débiles de este fenómeno, ya que inclusive tormentas tropicales o depresiones tropicales pueden producir lluvias muy significativas.

Afortunadamente, hoy en día los ciclones tropicales no pueden sorprendernos (como por ejemplo los sismos lo hacen) ya que la ciencia y tecnología actual permite identificar su formación desde temprano e inclusive pronosticar su trayectoria con un grado de certidumbre muy razonable. Los pronósticos de intensidad todavía tienen mucho por avanzar. O sea que si te sorprende un ciclón tropical esta temporada sin prevenirlo, es que estás mal informado. Toma en serio las notificaciones gubernamentales y de los medios de comunicación al respecto. Y abusado con hacer caso a fuentes no acreditadas que buscan sus 15 minutos de fama. Es éste el momento adecuado para informarte de las generalidades sobre los ciclones tropicales y las medidas para mitigar sus efectos, no cuando te notifiquen que ya se acerca el primero hacia tu zona de habitación. Recuerda que el pronóstico de un ciclón tropical inicia con su formación en alta mar, no se pueden pronosticar con semanas o meses de anticipación. No confundas los pronósticos de la actividad ciclónica general esperada esta temporada con pronósticos de sistemas específicos que te pueden afectar. Y aprende a tomar decisiones con los niveles de incertidumbre que los pronósticos tienen instrínsecamente, no esperes a certeza total para actuar preventivamente. Que tengas una benigna temporada de huracanes 2018.

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