Por: Roberto de la Madrid

“Soy un germenófobo [que odia las bacterias]. No dejaría que se orinaran unos a los otros enfrente de mí”, esto es lo que le contestó Donald Trump a James Comey, según este mismo, para responderle a algo con más contenido grotesco, el informe Steele (hecho por un espía británico) el cual relata que Trump pidió a unas prostitutas hacerle un show: orinarse entre ellas, sobre la cama donde durmió Barack Obama y su esposa Michelle, en el lujoso Hotel Ritz de Moscú.

Lo importante de esto no es el gran morbo que pueda causar, sino que el presunto y depravado show podría haber sido grabado por la inteligencia rusa, y que con ello estuvieran chantajeando y haciendo obedecer a Trump. Comey era el director del FBI, y por ello (relata en su libro de hoy “A higher loyalty…”), interrogó a Trump el año pasado, para salvarlo de un chantaje de seguridad nacional en caso de que fuera cierto. Le cuestionó varias veces sobre las prostitutas, pero pelinaranja se enojó mucho, apelando a lo limpio y “bonito” que era.

Después Trump le quitó el cargo a Comey. Lo que vemos es una telenovela a lo máximo, sólo que con actores reales que involucran la paz incluso de usted, más adelante lo explicaré. Es inconcebible que el presidente de un país esté involucrado en una pelea de chismes de barrio con el que fuera el director del FBI, cargo que no es poca cosa, porque algo de inteligente debe tener un hombre que promovió la justicia en una nación de 325 millones de personas y que dirigió a 35 mil funcionarios y laboratorios de ciencia criminal, para investigar los peores delitos y asesinatos, y capturar a los criminales más peligrosos en EUA.

Eso tampoco salva a Comey de la acusación que le hace Trump de mentiroso ni de servir a los intereses del dudoso establishment del que supuestamente ordena a los demócratas Clinton y Obama, rivales por esencia del trumpismo, diría mi hermano Jalife. Comey dice que desde su experiencia profesional e intelectual, Trump no está capacitado para ser presidente, no porque esté enfermo psiquiátricamente, al contrario, dice que es súper inteligente, pero altamente inmoral y perverso por tanta mentira y pocos sentimientos humanos: “trata a las mujeres como si fueran trozos de carne”.

¿Hasta dónde llega el miedo por no ser descubierto de las cosas que uno ha hecho? Muy lejos. Analistas de los propios EUA, aseguran que Bill Clinton atacó Serbia para desviar la atención del escándalo sexual de Mónica Lewinsky y que Trump hizo lo mismo con Siria. Por eso dije que esta repugnante telenovela afecta la paz mundial.

En 2016, la campaña de Hillary Clinton contrató a una empresa para que investigara si su rival Trump conspiraba con Rusia. Se contrató entonces a Cristopher Steele, agente retirado de la inteligencia británica MI6, publica el medio VOX. El espía elaboró un informe de acuerdo a sus fuentes secretas, consultadas en 2016. Aquí le sintetizo varios párrafos de la traducción que hice:

El objetivo para los rusos era explotar las obsesiones y las perversiones sexuales de Trump. De acuerdo a la fuente “D”, Trump contrató trabajadoras sexuales para hacer golden showers [lluvias doradas]. Es sabido que el hotel estaba vigilado por micrófonos y cámaras ocultas de la FSB [inteligencia rusa]. El episodio del hotel Ritz Carlton fue confirmado por la fuente “E” diciendo que el personal del hotel sabía y que todo esto habría ocurrido en 2013.

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