De matrimonios, mitos y miedos… 

Por: Kim Armengol

Kim Armengol

“Ni te cases, ni te embarques”, “para torear y casarse, hay que arrimarse”, “casarse está bien, no casarse está mejor”, “el matrimonio es una cadena tan pesada que para llevarla hace falta ser dos y, a menudo, tres”, “casado, pero no capado”, son sólo algunas de las miserables frases que utilizan los hombres generación tras generación para referirse al terror que les produce el matrimonio.

Y mientras ellos son reacios a “dar el gran paso”, ellas suspiran inmersas en una espera pasiva —que puede durar años— para que su príncipe azul les pida matrimonio. Ellos se rehúsan y ellas lo buscan.

En un análisis perverso y rápido parece que los hombres son atrapados bajo un tipo de contrato leonino y a las mujeres les es otorgado el paraíso terrenal. Nada más lejos de la realidad, mitos y falacias heredados ancestralmente.

De acuerdo con diversos estudios, los hombres son los que tienen mayores ventajas durante el matrimonio. Evidentemente, estamos hablando de relaciones sanas y funcionales.

Veamos unas cuantas cifras de diversos análisis, los hombres solteros mayores de 40 años tienen una tasa de mortalidad dos veces más alta, en las mujeres no hay tal diferencia. La probabilidad de muerte para los viudos es 30 por ciento más alta que para los casados y para quienes nunca se han casado son 58 por ciento más altas.

La vida sexual de los hombres también está más favorecida que la de las mujeres con el matrimonio. En Estados Unidos, los casados tienen más encuentros sexuales que los solteros. El 49 por ciento de los casados reportan estar extremadamente satisfechos con su vida sexual, mientras que sólo el 42 por ciento de las mujeres afirma lo mismo.

¿En lo económico?, la misma historia. Las mujeres ya no necesitan la protección financiera de los hombres y ellos, al estar casados, reciben y buscan aumentos en sus ingresos y son promovidos a cargos de mayor autoridad; lo que no sucede con las mujeres.

Sólo en dos áreas las mujeres reportan mayores ventajas: la emocional y la reproductiva. ¿El único problema? Un reloj biológico que juega en contra de las mujeres.

Ahí tenemos las ventajas y desventajas, ellos deberían dejar de rehusarse tanto a un instrumento que les ofrece tantas ventajas y ellas…dejar de esperarlo con ansiedad. Es hora de valorarnos más. Si tu príncipe azul no da el paso, piénsalo…

Ya lo decía el extraordinario filósofo alemán Friedrich Nietzsche “no es la falta de amor sino la falta de amistad lo que hace infelices los matrimonios”.

Sigamos nuestra conversación por redes sociales…

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.