Por: Michel Rosengaus

Nos estamos acercando al inicio de la Primavera. Las temperaturas están ascendiendo, la humedad del aire sigue bajando, el número de horas con radiación solar se está incrementando y el Sol a mediodía se está acercando al cenit, se acerca la época con menor cobertura nubosa a lo largo del año en México, el establecimiento de la temporada de lluvias aún está lejos (a partir de mayo en el extremo sureste del país, hasta inicios de julio hacia el extremo noroeste del mismo).

Todos estos son factores que promueven que la cobertura vegetal del terreno y sus desechos se vayan resecando y con ello se vayan convirtiendo en mejores combustibles para incendios forestales. Desde ahora y hasta que se establezca la temporada de lluvias, tendremos la temporada de incendios forestales en México. Aunque muchos de los incendios forestales no son fenómenos puramente naturales, la meteorología también está involucrada íntimamente en ellos. Existen dos grandes áreas de concentración de la meteorología de incendios forestales, la de tratar de identificar tempranamente zonas con alta probabilidad de generarlos o inclusive detectarlos tempranamente usando sensores remotos (en satélites), y la de auxiliar a las cuadrillas que atacan los incendios forestales en sus labores y sobre todo, aumentando la seguridad de las mismas mientras lo hacen.

Para identificar cuáles serán las zonas con mayor probabilidad de incendios forestales es necesario monitorear una gran cantidad de variables, algunas de las cuáles ya mencionamos.  Algunas adicionales son la velocidad del viento (que reseca el material combustible), las temperaturas, la humedad de los suelos, etc. Este monitoreo no es similar al tradicional en meteorología, ya que sus efectos importantes como factores de riesgo para incendios forestales son acumulados a lo largo del tiempo. Por lo que se requieren estudiar valores representativos de diferentes intervalos de tiempo previos al instante del pronóstico. Todas estas variables se combinan en mapas de índices de riesgo de incendios forestales que permiten estimar esta probabilidad de ocurrencia de los mismos.

El SMN de México mantenía un programa de cooperación con Environment Canadá (la SEMARNAT de dicho país) que generaba continuamente estos mapas. Por otro lado, la identificación temprana de incendios forestales usando sensores remotos se basa, sobre todo, en los sensores infrarrojos que indican la temperatura de la superficie del terreno cuando no existe cobertura nubosa que impida su detección. Pixeles de la imagen que muestran temperaturas mucho más altas que sus pixeles vecinos y que su propio valor en las imágenes previas indican la posibilidad de que dicho pixel contenga un incendio forestal. Esta detección es muy sensible al tamaño del pixel que puede ir desde unos 4 km x 4 km para satélites geoestacionarios, hasta unos 30 m x 30 m para otros satélites de órbita polar, por lo que varias dependencias realizan análisis similares sobre las imágenes satelitales que reciben (SMN, CONABIO, SEMAR-INEGI, Instituto de Geografía/UNAM).

La segunda función, la de la meteorología propia del ataque a incendios forestales, es una disciplina muy poco desarrollada en México, no así en los otros dos países de Norteamérica, los EUA y Canadá. Pretende brindar seguridad a las cuadrillas de ataque evitando que éstas puedan quedar atrapadas sin vías de escape por el propio incendio forestal y también facilita la proyección de hacia dónde y a qué velocidad se propagará el fuego, facilitando las maniobras de contención a dicho movimiento.

Una parte muy interesante de la meteorología de incendios forestales es que el incendio mismo, con las grandes cantidades de calor que libera, crea su propia micrometeorología local, misma que debe ser muy tomada en cuenta además de las condiciones meteorológicas del medio ambiente en el que se propaga el incendio. Por lo que se trata de una disciplina muy especializada. Las metodologías de ataque moderno incluyen aeronaves que vierten agua y/o químicos retardantes a alturas muy bajas por sobre el incendio, por lo que naturalmente requieren de su propia meteorología aeronáutica especializada. Ayuda en esta temporada tomando todas las precauciones para evitar disparar un incendio forestal y reportando los que identifiques al 01 800 4623 6346 (01 800 INCENDIO para que lo recuerdes).2

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