Por: Allie Ann

Las lágrimas de pacientes con Parkinson contienen un nivel anormal de moléculas alfa-sinucleína, por lo que es posible diagnosticar la enfermedad a través de este fluido.

Investigadores del Keck School of Medicine en la Universidad del Sur de California encontraron una manera de detectar esta enfermedad en etapas tempranas, con un método no invasivo y más económico.

En el estudio participaron 55 personas con Parkinson y 27 sanas con edades similares. Al comparar las lágrimas, los investigadores se dieron cuenta que aquellos que padecían la enfermedad tenían un nivel cinco veces más alto de alfa-sinucleina, una molécula de proteína que forma grupos tóxico responsables de dañar los nervios y provocar Parkinson.

El autor de la investigación, el doctor Mark Lew, dice que los cambios en el cuerpo de las personas con Parkinson inician mucho antes de que los síntomas aparezcan, por lo que esta técnica podría abrir la posibilidad de detectar el padecimiento en una etapa prematura o temprana e iniciar el tratamiento para contrarrestar los efectos y evitar la progresión del daño en los nervios.

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