Escrito por: Roberto de la Madrid

Cuál sería la sorpresa que lo que expondría en una conferencia ante académicos y doctorados vino a comprobarlo el terremoto del pasado 19: La irresponsabilidad de los medios de comunicación y el papel de las sociedades en la información.

¿Existen medios imparciales? Cuestiono en mi conferencia en la Universidad Autónoma de Baja California, para denunciar que los más media en lugar de reportar lo que pasa, participan en lo que pasa.

Con tristeza veo a México sufrir esta enfermedad.

Periodistas en televisión reportando sus propios sentimientos en lugar de los hechos concretos, construyendo así un reality show y no una cobertura donde la muerte de humanos se respete con el derecho a tener un periodismo digno, que investigue en lugar de tomar partido. Resultado: “Frida Sofia”. Si fue para proteger al sistema y distraer que las autoridades fueron rebasadas, es un atentado terrible. Si fue producto de la negligencia periodística, es aún peor.

La segunda enfermedad es el papel de la sociedad, que abandona su responsabilidad en la crítica y la autocrítica.

Millones reaccionan diciendo “este es mi México, solidario como nadie”. Sin reflexionar que en la gran mayoría de los casos no es la solidaridad de hermano la que unió a los mexicanos, sino que es la condición humana. El ser humano frente a situaciones de miedo, o al saber que un fenómeno lo puede o pudo haberlo afectado, se agrupa inmediatamente. Tiene que venir la muerte o la destrucción para hacerlo consciente que también a él le puede pasar.

Pero el asunto es que la solidaridad, la unión, la hermandad no solo es cuando la especie está en peligro.

Para que haya una solidaridad real, ésta se tendría que ver en situaciones de no estrés, cuando hay que solidarizarse para no promover la corrupción, para no dar “mordidas”, no pasarse el semáforo, participar en manifestaciones, denunciar el mal gobierno, presionar para que se acabe la impunidad, los asesinatos, el crimen, tener una ciudad limpia. Y entonces ahí sí, se podría hablar de un pueblo verdaderamente unido, solidario.

UNESCO, Código Internacional de Ética Periodística:

  1. El pueblo y las personas tienen el derecho a recibir una imagen objetiva de la realidad por medio de una información precisa y completa.
  2. La tarea primordial del periodista es proporcionar una información verídica y auténtica con la adhesión honesta a la realidad objetiva, situando conscientemente los hechos en su contexto adecuado.
  3. En el periodismo, la información se comprende como un bien social y no como un simple producto. Esto significa que el periodista comparte la responsabilidad de la información transmitida. El periodista es, por tanto, responsable no sólo frente a los que dominan los medios de comunicación, sino, en último análisis, frente al gran público.
  4. En el caso de “Frida Sofía”, por lo menos estos artículos fueron violados.

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