Por: Allie Ann

Las personas que se sienten frustradas por lo poco que pueden recordar de sus sueños (o que dicen que no sueñan) tienden a tener patrones similares de sueño.

Aquellos que no recuerdan sus sueños se quedan dormidos pronto, duermen profundamente y pasan del sueño a estar completamente despiertos. Así que antes de irte a la cama, bebe tres vasos de agua, lo que te forzará a levantarte al baño.

Despertarse a media noche a menudo permite recordar los sueños, además, mucha gente notará sus sueños hipnagógicos, o esos pequeños sueños que tenemos mientras nos estamos quedando dormidos.

Repetir la frase “Recordaré mis sueños” tres veces antes de quedarse dormido, también ayuda a que logres recordar tus sueños; ten una libreta y una pluma al lado de tu cama. Estos dos preparativos ayudan a que recordar sea una prioridad.

Cuando te acuestas, todas las cosas del día vienen a ti, evolutivamente, ese es un periodo en el que tu cerebro está tratando de identificar con qué trabajar cuando estás dormido. Hay mucho trabajo cuando duermes, y el momento previo al sueño es como una lista de cosas que hacer. Cuando incluyes ‘Recordar mis sueños’ en esta lista, es posible que te acuerdes.

Al despertar, no abras los ojos, no te muevas, no digas nada… cualquier movimiento o percepción sensorial tiende a borrar los recuerdos de un sueño.

Quédate medio dormido y reproduce lo que recuerdes en tu mente. Al reproducirlo ya que estás despierto, se guarda de manera diferente y podrás recordarlo. Tal vez hasta aparezca mucho más en tu cabeza. Mantente acostado durante unos cuantos minutos para regresar al sueño y obtener más detalles.

Durante dos semanas, repítete a ti mismo todas las mañanas y noches que recordarás tus sueños. Después de ese régimen, lograrás recordar el 80% de tus sueños.

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