• Empleados hicieron llegar a este reportero, fotografías que hablan por sí solas sobre daños estructurales del edificio de Isabel la Católica
  • Realmente existe un peligro latente porque muchos han advertido sobre los altos riesgos que representa trabajar en edificios vetustos y dañados no solo por el tiempo, sino que se resienten cuando hay sismos como el del jueves 7 de septiembre…

BLAS A. BUENDÍA

Reportero Free Lance

blasalejo@yahoo.com

Pese a las inconformidades que trabajadores han presentado debido al terremoto registrado el pasado jueves dejando secuelas y daños en diversos puntos del país, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México (TSJCDMX), anunció que este lunes 11 de septiembre las sedes del órgano judicial abrirán en sus horarios habituales y los servicios a los usuarios de la justicia se brindarán con toda normalidad.

A través de un comunicado oficial, así lo determinó el pleno del Consejo de la Judicatura de la Ciudad de México (CJCDMX), luego de conocer los resultados de las revisiones hechas por los peritos certificados de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda del Gobierno de la Ciudad de México, que realizaron a los edificios, cuyos dictámenes señalan que “no registraron daños estructurales” como consecuencia del sismo ocurrido casi a media noche del pasado jueves.

El viernes 8, por determinación del pleno, en algunos inmuebles se suspendieron labores, precisamente para que los especialistas procedieran a la revisión estructural.

Los integrantes del Pleno, en la sesión, “consideraron pertinente que los trabajadores no se dejen llevar por rumores respecto a la situación estructural que guardan los inmuebles del TSJCDMX”.

Sin embargo, dicha advertencia se viene abajo toda vez que en redes sociales corrieron testimonios y videos de que algunas instalaciones del citado Tribunal se encontraban con severos daños.

El pánico colectivo no se ha hecho esperar, sobre todo por el sinnúmero de réplicas que se han registrado a consecuencia del terremoto oscilatorio de 8.2 grados en la escala de Richter y que ha sido considerado como uno de los más fuertes y de larga duración en la historia de México.

Empleados que demandaron se conservara en el anonimato su identidad para evitar represalias de los altos mandos del mencionado tribunal, tienen el temor de que pudiera haber otro sismo de importante intensidad con afectaciones severas, y que conforme a las escenas exhibidas, los daños son notorios a simple vista.

Hicieron llegar a este reportero, fotografías que hablan por sí solas sobre daños estructurales del edificio de Isabel la Católica, y que realmente existe un peligro latente porque muchos han advertido sobre los altos riesgos que representa trabajar en edificios vetustos y dañados no solo por el tiempo, sino que se resienten cuando hay sismos como el del jueves 7 de septiembre.

“Me preocupa mucho porque ahí trabajo. Por favor le pido discreción y mi anonimato. No quiero tener problemas ni perder mi empleo. Me preocupa mi vida e integridad física, así como la suerte que podría correr mi familia”, dijo un empleado del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México.

Dentro de todo este paradigmático suceso, se ha lanzado en redes sociales la alerta que “están llegando gentes a las colonias y fraccionamientos que dicen ser del gobierno y que están checando afectaciones del temblor”, lo que se ha traducido en que un conjunto de ladrones tratan de engañar y engatusar a la sociedad con dicho cuento de “prevención” para robarles sus pertenencias.

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