JOSÉ LUIS AGUIRRE HUERTA *

Foto-composición de BLAS A. BUENDÍA

Ernest Hemingway el suicida, un enorme poeta norteamericano perteneciente a la generación perdida, huye de la Habana para suicidarse en los campos de Florida, de su país natal, perseguido por la policía norteamericana, en un problema de pago de impuestos, al borde de la quiebra utiliza el mecanismo de disponer de su vida, como la solución más concordante y fugitiva, a sus problemas existenciales.

El autor de La Guerra Civil en España, enviado especial, ¿Y por quién doblan las campanas?, un amigo consentido de Fidel Castro, ocupó la isla caribeña para disfrutar de los estupendos mojitos y el habano made in cohíba, su refugio natural el restaurant paladar conocido como La Floridita, no sin pasar por alto sus visitas frecuentes a La Bodeguita del Medio, un pequeño lugar de ensueño, en donde se da gusto a los mejores paladares, con la comida criolla, cubana y los famosos cocteles de hierbabuena y ron de fama mundial.

Hemingway construye su obra maestra El Viejo y el Mar inspirado en las arenas doradas de la isla caribeña, obra que le da renombre a Marina Hemingway, nombrada en su honor por el viejo dictador Fidel, quien también le asigna el nombre de El Viejo y el Mar a uno de los mejores hoteles de esa marina, lugar paradisiaco en el que se puede comer los mejores pescados, acompañados de un vino blanco de origen alemán, en medio del mar, contemplando el paraíso que representa las aguas turquesa caribeñas, en una mezcla de coloridos policromaticos de imbricaciones entre el cielo, la arena y el mar.

En fin el Premio Nobel de Literatura por su obra completa, abandona su finca vigía de 60,000m² para suicidarse en su tierra natal de Ketchum, Idaho.

Una de las grandes letras norteamericanas, con aportes en variadas novelas y cuentos, enriquecidos por una vida llena de aventuras, cuatro matrimonios, safaris por África, a punto de morir en dos accidentes aéreos que lo dejaron con graves problemas de salud por el resto de su vida.

Como Reportero de Guerra participó en la Guerra Civil española, no sin antes haber sido conductor de ambulancias en 1918 en Milán, Italia, con motivo de la Primera Guerra Mundial, recuperando restos triturados de obreras en una fábrica de municiones italiana, lo que describe en su libro Muerte en la tarde.

El 8 de julio de 1918 es herido de gravedad por el fuego mortero, y a pesar de esto, logra rescatar a un soldado italiano, lo que le permite ser condecorado con la medalla de plata al valor militar en Italia, incluso sufre graves heridas en las piernas que lo arrojan a una hospitalización inmediata, siendo trasladado a Milán para su pronta recuperación.

Por su estadía en la península superior de Michigan, a escasos 20 años de edad escribe su cuento El Rey de Dos Corazones, un personaje autobiográfico que viaja a la naturaleza para encontrar la soledad tras regresar de la guerra.

Tiempo en el cual se hace corresponsal del Toronto Star Weeklin, donde conoce a su amigo Morley Callaghan, quien le presenta a F. Scott Fitzgerald, el autor de El Gran Gatsby.

Hemingway es un amante de la ciudad luz donde pasa grandes temporadas que motivan haber conocido a escritores como Gertrude Stein, James Joyce y Ezra Pound. La primera es una escritora de origen judío quien se convierte en mecenas de novelistas norteamericanos, entre ellos el propio Ernest Hemingway, a quien le presenta artistas y escritores del barrio Montparnasse, y bautiza con el nombre de la “generación perdida”, mote al que Hemingway populariza en su publicación La Fiesta.

Durante su estancia en París, nuestro escritor presenta 88 artículos al periódico Toronto Star, muchos sobre el tema de la pesca en Europa, produce Tres Relatos y Diez Poemas, su cuento Campamento Indio.

Fiesta personificó una de su mejores obrasen donde se hace constar que la tierra permanece para siempre y sus personajes son golpeados pero no perdidos.

En 1928 en su segundo matrimonio sostenido con Pauline Pfeiffer, escribe su novela ficción Adiós a las Armas en Kansas City, en el invierno de 1928, a punto de viajar a Florida desde Nueva York, recibe la noticia del suicidio de su padre, lo que lo marca para llegar a su propia muerte treinta años después y hacer su trabajo Muerte en la Tarde, un glosario sobre las corridas de toros y acerca de la vida y la muerte.

La vida y la muerte para Hemingway fueron muy intensas, lo mismo fue estupendo bebedor de whiskys que viajero por Europa especialmente en París, emprendedor continuo de safaris en África que le proporcionan material para escribir Las verdes Colinas de África publicada en 1935.

A Hemingway lo marca la Segunda Guerra Civil española, como Reportero de Guerra le permite escribir La guerra en España, inspirándose para finales de 1937, escribir la obra de teatro Quinta Columna, sobre bombardeos de Madrid.

Por Quién Doblan Las Campanas, obra literaria trascendente que termina de escribir en 1940, vende medio millón de copias en cuestión de meses y restablece triunfalmente la reputación literaria de Hemingway.

En la Guerra Civil española, un profesor de español originario de Montana, Estados Unidos, lucha como especialista de explosivos del lado republicano, encargado de la destrucción de un puente, Jordán descubre la importancia del amor y de la vida, pero entiende que seguro morirá y no podrá ir a buscar a su amada a Madrid.

Esta obra es una insinuación a la multiplicidad del ser, el hombre como un ser colectivo que participa de la condición de todos los hombres, por eso se sostiene en esta obra que la muerte de cualquier hombre, me disminuye porque estoy ligado a la humanidad, por eso nunca preguntes ¿Por Quién Doblan Las Campanas?; doblan por ti.

El suicidio surge siempre como alternativa al sufrimiento, hay que hallarse terriblemente replegado sobre uno mismo para encontrar la libertad, con este mecanismo de liberación. Por ende se revela el carácter revolucionario de Hemingway no solo como Reportero de Guerra sino como militante republicano y libertador del yugo nazista alemán sobre Paris.

Muy bien merece su museo Hemingway en La Habana y el Premio Nobel de La Paz por su rica obra literaria, el deterioro de su salud por diversas lesiones sufridas en accidentes, le impiden recibir personalmente el premio de Estocolmo, enviando un discurso para ser leído, mediante el que define la soledad del escritor que enfrenta la eternidad, en su estancia en Cuba por el año de 1957 escribe su autobiografía París es una fiesta, y en 1959 sale de Cuba para refugiarse en Idaho dejando obras de arte y manuscritos en un banco de la Habana.

Idaho el refugio del suicidio de Hemingway, la muerte es la acción reparadora de cualquier rumbo y la vida de un hombre termina en una ruina y un derrumbe. El 2 de julio de 1961 Hemingway se dispara con su escopeta favorita, hizo estallar su cerebro por los aires.

Los Estados Unidos muestran el orgullo del escritor planetario, Ernest Hemingway perseguido por sus emociones, sus viajes, sus sueños, sus demonios.

El mundo quiebra a los individuos y quienes no dejan doblegarse son muertos, la muerte los redime después de haber vivido con proyección autentica.

Ernest también fue perseguido por el nazismo, sus libros quemados en Berlín, ante el argumento de pensamiento totalitario de tratarlos como un monumento a la decadencia.

Qué difícil es el pensamiento totalitario, principal enemigo de la libertad en la literatura.

* Abogado de Profesión

Presidente de la Barra Interamericana de Derechos Humanos

Móvil: 55.22.61.65.25

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Foto-composición de BLAS A. BUENDÍA

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