Por: Allie Ann

Oskar Fischinger nació en Gelnhausen (Alemania) el 22 de junio de 1900. Estudió violín y arquitectura de joven, pero su pasión siempre fue el cine.

El heterogéneo artista alemán fue un pintor, animador y realizador de cine considerado abstracto y revolucionario, entre otras cosas, porque combinaba la geometría con la música.

Su arte no fue entendido ni en su Alemania natal, donde el nazismo lo catalogó de arte degenerado, ni en Hollywood, donde se exilió en 1936. Google dedica hoy un espectacular “doodle” animado a este genio adelantado a su tiempo.

En 1921 conoció en Fráncfort al crítico teatral Bernhard Diebold, que le introdujo en la obra de Walter Ruttman, pionero del cine abstracto. Inspirado en este, empezó a experimentar con los colores y el modelado de materiales como la cera y el barro, tomando el cine como ámbito de expresión.

Tras trasladarse a Múnich, Fischinger llegó a colaborar con Ruttman y produjo numerosos filmes abstractos en los que probó diversas técnicas de animación y acompañamientos musicales. Su obra no encontró el favor del público, por lo que acumuló cuantiosas deudas que le llevaron a marcharse a Berlín en 1927 para huir de sus acreedores.

En la capital alemana, consiguió que un familiar le prestara dinero para un estudio en el que se dedicó a hacer efectos especiales. Eran los tiempos del cine expresionista alemán, y Oskar Fischinger colaboró en varias películas como “La mujer en la luna” (1929), de Fritz Lang, mientras seguía experimentando con técnicas como la animación en papel carbón.

Sus trabajos alcanzaron notable aceptación, pero la llegada de los nazis al poder en 1933 truncó su carrera en Alemania. El régimen de Hitler colgó a sus creaciones la etiqueta de “arte degenerado”, lo que obligó a Fischinger a emigrar a Estados Unidos en 1936.

Conocido por su capacidad para combinar imágenes abstractas sincronizadas de manera impecable con el acompañamiento musical, donde cada encuadre estaba cuidadosamente dibujado o fotografiado a mano. Fischinger fue un maestro del movimiento y el color que llegó a pasar meses (a veces incluso años) en la planificación y la artesanía de sus animaciones. En el mundo del diseño también fue una figura imponente, especialmente en las áreas de la animación gráfica.

Precursor de los vídeos musicales para muchos, el trabajo de Oskar Fischinger le dio acceso a tecnologías de filmación avanzada, lo que sumado a sus propias innovaciones técnicas lo llevaron a despertar el interés de los estudios de Hollywood.

Según se explica en Wikipedia, todos sus intentos de filmar en Estados Unidos encontraron múltiples dificultades. Compuso un impresionante ‘Poema óptico’ para ‘La segunda rapsodia húngara’ de Liszt (de MGM), pero no recibió beneficio alguno.

También realizó una escena para la película de Disney ‘Fantasía’, pero fue eliminada del montaje final. Frustradas sus intenciones como animador (a pesar de que hizo más de 50 cortos), Oskar Fischinger acabo recluyéndose en la pintura al óleo hasta su muerte, en 1967 en Los Ángeles.

El ‘doodle’ interactivo de Google empieza con una frase que condensa la filosofía artística de Oskar Fischinger: “La música no se limita al mundo sonoro. También existe la música visual”.

Animación del doodle de Google sobre Oskar Fischinger

A partir de ahí, el usuario puede componer sus propias piezas musicales visuales, seleccionando las notas en la pantalla y ajustando elementos como la clave musical, la distorsión y el tempo. Al acabar, puede compartir su creación en las redes sociales. ¡Inténtalo! ¡Es algo verdaderamente sorprendente!

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