Desesperación y falta de atención ocasionaron una tragedia en Contreras

Escrito por: Enrico Garibaldi

Antes de tomar la fatal determinación de “mandar a mejor vida a sus hijos” al perder la custodia de ellos en los juzgados, Mireya Agraz Cortés contó su odisea en algunos espacios informativos, donde dejó entrever la corrupción y que la justicia es para los que tienen con qué pagarla, en manos de funcionarios de la Procuraduría capitalina, el Tribunal Superior de Justicia, la Comisión de Derechos Humanos y el mismo DIF-CDMX.
En su momento mencionó que tenía 5 años y 3 meses, “con este problema, ha sido una reverenda pesadilla, estamos sufriendo amenazas de muerte de parte del papá, el padre de mis hijos es abogado, viene de una familia de abogados, está peleando la guardia, custodia y patria potestad de los niños, la juez onceava de lo familiar Silvia Araceli García Lara  me quitó a mis hijos, el padre de mis hijos metió un incidente para esto, no solamente me quitaron esos derechos, sino también el de convivir con sus hijos, no solo a mí sino también a sus abuelos”.
Subrayó “he estado peleando con un pederasta, contra muchísima corrupción de las autoridades, son tres pequeños, unas cuatitas de cinco años, un pequeño de ocho años, viví con el padre de los niños seis años, me case enamorada de él, creí que era diferente, aparentemente era muy buena persona, educado, caballeroso, bueno eso ante la gente… Ahora sé que esta es una enfermedad, es una pesadilla, me he tenido que esconder, he pasado por muchísimos abogados que se han corrompido”.
Narró que se dio cuenta de la situación que vivían sus hijos cuando, “a mí me dijo mi niño lo que le sucedía, yo lo alcance a percibir, estaba embarazada de mis pequeñas, presente la denuncia, mi niño tenía pesadillas, un niño que atraviesa por esos problemas deja de comer, empieza con evacuaciones, falta de control de su interés, dolor de cabeza y sobre todo pesadillas, se porta berrinchudo tiene tres años, entonces en estos cinco años nadie ha hecho nada al respecto”.
Refirió “apenas estoy comenzando con la Fiscal que lleva el caso, tanto en la Procuraduría como en el juzgado de lo familiar, las mismas jueces, primero la décimo Cristina Rosello y luego la once Silvia Araceli García Lara, estén violentados los derechos de mis hijos menores de edad”.
Recalcó “tengo peritajes que demuestran el abuso del niño, del DIF, de ARIBAT, el primero dice que no es conveniente que el padre conviva con mis niños, de una psicóloga perito en psicología del Hospital Psiquiátrico Infantil ´Juan M. Navarro´, más peritajes, mis hijos han declarado ante el Ministerio Público y otras autoridades, a mi hijo le hicieron las pruebas de antenitas de Bosty y salió positivo de que él fue abusado y nadie ha hecho nada”.
Apuntó, “mis hijos tienen convivencias con su padre, las permitió  la juez García Lara, pese a todos los peritajes de abuso que se le presentaron, prohibió que los abuelos convivieran con los niños, se ganó un amparo concedido por un juez federal, pese a eso mi hija siguió y sigue siendo abusada en el centro de convivencias, cómo es posible que siga conviviendo con su agresor, ella solo tiene cinco años, han dejado de ir a la escuela, me ha tocado correr abogados, uno de ellos nunca me dijo que había convivencias con el padre, me ha tocado correr y esconderme de las patrullas”.
En esa ocasión la Fiscal de Atención a Delitos Sexuales de la PGJCDMX, Alicia Rosas Rubí, expuso “la normatividad nos dice que tenemos un proceso que seguir, este tema lo estamos viendo en la Fiscalía, se le ha atendido continuamente, sin embargo ella viene con algunos procesos paralelos que son familiares, el Ministerio Público hace una investigación relacionada con un delito, en materia familiar es una instancia independiente de la nuestra”.
Reconoció, “sin embargo en alguno puntos del tema si coinciden en algo, porque se trata de una problemática familiar, hay una denuncia donde la problemática influye a ella, a los menores y al señor, la figura del padre abarca unos círculos que van complicando la situación en especial de los menores”.
Sobre la confirmación del abuso de los menores, indicó que a pesar de lo anterior esa decisión es del juez de lo familiar, “que es una instancia completamente ajena al área ministerial, en caso de que se consigne la averiguación previa se ejerce acción penal en contra del acusado, es una instancia distinta a lo familiar, aquí es que la juez de lo familiar ya dio su decisión, por lo que habrá que recurrir a lso recurso procedentes en ese ámbito jurídico.
 
Prefirió morir que aguantar más la pesadilla
 
Una vez que Mireya Agraz Cortés fue notificada de que había perdido la custodia de sus hijos, decidió la mortal decisión de suicidarse y envenenar  a los niños, de 10, 8, y 6 años, y al abuelo de éstos, de 70, la tarde del miércoles seis de junio en su domicilio localizada en la colonia San Jerónimo Lídice en la delegación la Magdalena Contreras. Asimismo, intentó matar a la abuela de 68 años, quien sobrevivió.
La afligida y desesperada mujer de 38 años de edad, tomó la determinación de no entregar a los pequeños y desacatar la orden de juez once de lo familiar Silvia Araceli García Lara, por lo que suministró un cóctel molotov a todos los miembros de su familia disfrazado de medicamento; que en minutos les quitó la vida.
Mireya estaba en una disputa legal con su exmarido un importante abogado, quien en su defensa  solicitó exámenes psicológicos para ella, al sospechar que tenía “problemas mentales” y que no era apta para la custodia de los menores.
Los cuerpos de los tres niños, del abuelo y de la mamá fueron encontrados en una habitación por la persona encargada de la limpieza a petición del padre de los menores, ya que no había tenido contacto con ellos en todo el día.
Al entrar a la recámara de la casa, ubicada en la colonia San Jerónimo, y ver los cadáveres, la trabajadora doméstica solicitó apoyo de las autoridades.
Posteriormente la PGJCDMX confirmó los hechos y mencionó que la abuela, Rosa María de 68 años de edad, sobrevivió y fue trasladada inconsciente a un hospital cercano, al tiempo que peritos y agentes de Investigación llegaron al domicilio a realizar las primeras pesquisas.
Durante las pesquisas peritos de la PGJCDMX encontraron una carta póstuma que explicaba las razones por las que Mireya decidió matar a toda su familia.
Agraz Cortés redactó en la misiva que estaba deprimida y que prefería matarlos a todos que separarse de ellos. Los cuerpos de los niños fueron identificados después.
En este caso queda plasmado que se pudo haber evitado esta tragedia, pero los vacíos legales y el tráfico de influencias orilló a que está desesperada mujer buscará una mortal decisión.
Deja un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.