La cancillería de México descalificó un informe de la organización IISS que ubica al país como el segundo más sangriento del mundo después de Siria, y que fue retuiteado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El reporte del Instituto de Estudios Estratégicos (IISS según sus siglas en inglés), con sede en Londres, “utiliza cifras cuyo origen se desconoce, refleja estimaciones basadas en metodologías inciertas, y aplica términos jurídicos de manera equivocada. Sus conclusiones no tienen sustento en el caso de México”, expuso el Ministerio de Relaciones Exteriores en un comunicado.

El informe apunta que “los homicidios intencionados en México en 2016 fueron 23.000”, superados sólo por los 60.000 de Siria, que vive una guerra civil.

Pero la cancillería desconoció el origen de esos datos, dado que en México aún no se han hecho públicas las cifras oficiales de homicidio doloso correspondientes al año pasado.

Es “inverosímil la suposición que hace el estudio al considerar que todos los homicidios que tuvieron lugar en México están relacionados con el combate a las organizaciones criminales”, debido a que las cifras oficiales incluyen casos de muertes por riñas, armas blancas, entre otros.

Para el ranking de países, prosigue la cancillería, “sería viable hacer comparativos por tasas para así tomar en cuenta las diferencias en el número de habitantes de los países”.

De acuerdo con cifras de la ONU de 2014, el reporte más reciente a nivel internacional, “México está lejos de ser uno de los países más violentos del mundo”.

A nivel regional, la tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes colocó a Honduras a la cabeza (90,4), según del estudio de la ONU, seguido de Venezuela (53,7). México registró 16,4, recordó la cancillería.

El informe del IISS identifica el inicio de la violencia en México con la militarización de la guerra contra las drogas emprendida por el expresidente Felipe Calderón en diciembre de 2006, un punto en el que coinciden organizaciones internacionales como Amnistía Internacional y Human Rights Watch.

El presidente estadounidense Donald Trump, que desde su campaña presidencial quiere construir un muro a lo largo de los 3.142 kilómetros de la frontera común, retuiteó este miércoles una nota de la cadena CNN sobre el reporte del IISS.

 

Trump considera que el muro es la única forma de frenar la migración ilegal y el tráfico de drogas.

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