Por: Leo Díaz

Mientras  Avelino Méndez Rangel, delegado en Xochimilco, aseguraba ante legisladores locales que en su demarcación todo marcha  como en el país de las maravillas (“Xochilandia”;  dijo la diputada Wendy González),  parte de su gabinete delegacional le renunciaron, artos de la corrupción imperante que él encabeza.

Así, mientras el jefe delegacional en Xochimilco comparecía ante la Comisión de Administración Pública de la ALDF, afuera  cientos de comerciantes y habitantes de la demarcación acusaron a Avelino de represor  y “corrupto”, al encabezar un grupo de malosos que lucran con  los programas sociales y servicios que presta a la comunidad.

Con leyendas de “fuera Avelino”, los comerciantes y vecinos dijeron a Diario Basta que en Xochimilco se aplica la política del “garrote”  para quienes no comulgan por el partido   lopesobradorista y para quienes no se alinean a las políticas gansteriles que aplica el delegado moreno.

Adentro, el legislador Carlos Candelaria le restregó en la cara a Avelino Méndez su actitud de desprecio  hacia los coordinadores de pueblos y colonias al despedirlos sin justificación alguna.

Avelino Méndez Respondió furioso,  que los 16 coordinadores perdieron  la brújula, porque se olvidaron de representar a sus comunidades y empezaron a responder a otros intereses.

“Además su tiempo de tres años se terminó y ahora quieren seguir dentro de la burocracia delegacional como empleados y eso no puede ser”, justificó.

Sin embargo reconoció que el narcomenudeo en Xochimilco ya es una realidad y así lo demuestran los resultados negativos.

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