Martín Morales

 El gasolinazo del arranque de 2017 es apenas la punta del iceberg de las repercusiones por el tránsito de México hacia una economía de mercado en la industria de los hidrocarburos, en que el Estado mexicano va quedando al margen, afirmó Rosío Vargas Suárez, del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) de la UNAM.

Esto significará una pérdida del control territorial y de la soberanía energética, expuso en el  coloquio “El Gasolinazo en el contexto de la integración energética con América del Norte, realizado en el Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico (CCADET).

Vargas Suárez, también profesora investigadora en Relaciones Internacionales de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) resaltó que el petróleo fue la “joya la de corona” que no consiguió EU en la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) puesto en marcha en 1994, pero que ahora alcanza.

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